El látex en el descanso

Es importante destacar que cuando hablamos de fabricación de núcleos de látex para colchones o almohadas estamos hablando de algo más que no un simple proceso.

Un hecho importante es el tipo de molde empleado. Este tipo de molde será el que nos marcará la capacidad de aireación del colchón, las diferentes densidades o zonas de descanso, etc.

El molde debe diseñarse en función de las prestaciones de confort que se le quieren transferir al núcleo. El diseño del molde marcará la capacidad de aireación del colchón. El molde se diseña incluyendo en sus paredes multitud de “pines” que en el producto final se transforman en los orificios de ventilación. Estos orificios, no solo ayudan a la aireación del colchón sino que también marcan las diferentes densidades para cada una de las zonas de confort del colchón final.

En muchos casos, tanto la cantidad de aditivos como su tipo, marcarán muchas de las características de un colchón como son el tacto, textura, olor…

También hay que destacar que el látex es de forma natural antiácaros, es decir, evita su anidación y proliferación en nuestro núcleo de látex.

Por tanto, a la hora de escoger un buen colchón de látex es imprescindible analizar todos los aspectos posibles: látex sintético, natural o Talalay, grosor del núcleo, densidad, zonas de confort, sensaciones sobre el colchón, etc.
Esta será la única forma de asegurar nuestro descanso.

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